Después de las bombas - Fernando Gutiérrez Almeira
1- A mitad de camino Al partir había metas, futuro, el estómago bullendo con la satisfacción del desayuno. Los niños cantaban, mamá reía, papá se sentía orgulloso. Pero a medio camino la vida se acabó, el cielo se cubrió de sanguinolentas manchas de miedo y odio. La vida llegó a su fin y solo tuvieron tiempo para bajar del coche y mirar al este mientras la luz los consumía. Ya no queda nada de ellos. Solo queda la carcasa oxidada de su coche. No hay cantos para el camino, no hay ruedas girando como calesitas de esperanza. No hay vidrios y por el hueco de las ventanas pasa un viento rojo que hace reverberar el metal y ya no tiene pájaros ni hojas de otoño. No hay prisa en llegar. La carretera fue borrada por el polvo del olvido. 2- Abrazo Solo eran cuero y hueso. Tenían los ojos hundidos en las cuencas del cráneo, vacíos de expresión, y las manos alargadas y finas como las patas de una mosca muerta. Se enredaron en un abrazo desesperado, gélido, incapaces de darse c...