Un poema corto - Fernando Gutiérrez Almeira

Una vez empecé a escribir un poema corto y apenas lo empecé me di cuenta de que no lo podía dejar inconcluso pues un poema que no tiene fin es, en definitiva, un poema infinito, y un poema infinito raramente ha sido considerado un poema corto. Los que han considerado que los poemas sin fin, es decir, infinitos, pueden catalogarse de poemas cortos son críticos literarios acostumbrados a escribir críticas interminables y que todavía están escribiéndolas, pues justamente son interminables. Después de que escribí mi poema corto tuve el problema de determinar su medida. No pude estar seguro de si era lo suficientemente corto como para considerarlo corto. Estuve pensando un largo rato sobre la idea de cortedad y lo único que se me ocurrió con claridad es que es una idea aparentemente opuesta a la idea de larguedad. Además, me di cuenta de que puede haber estados intermedios entre la larguedad y la cortedad que pueden ser estados cuánticos y lamentablemente no sé mucho sobre mecánica cuántica o sobre su aplicación a los poemas. En todo caso no quiero mostrarles a los lectores mi poema corto porque o bien yo seré decepcionado al recibir de parte de los lectores impresiones contrarias a mi impresión de su cortedad o bien pueden ser los lectores los decepcionados desde el comienzo mismo al encontrarse otra cosa distinta de lo indicado en el título de mi poema que se intitula “Un poema corto”. Quiero agregar a este pedido de disculpas implícito, que al decir que es implícito evidentemente lo hago explícito, el hecho de que en cierto momento pensé que podía dejar de mi poema solo el título, es decir, que el poema tuviera un solo verso, el verso “Un poema corto” y al ser el verso y el título lo mismo podría decirse que se trataba de un poema con solo su título y no con un verso auténtico sino con un pseudoverso. En ese caso podría yo afirmar que el poema directamente estaría y no estaría escrito, según el punto de vista. O sea que podría afirmarse bajo cierto punto de vista que la medida de su extensión sería cero. El problema es que a los lectores les costaría lidiar con la idea de un objeto de extensión nula pues si un objeto tiene extensión nula entonces pueden llegar a la conclusión de que no existe. Y yo me defraudaría al escuchar de mis lectores que mi poema no está escrito o que no existe. Lo otro que se me ocurrió es que el título “Un poema corto” podría ir acompañado por un punto final y en ese caso yo podría decir que el punto es el poema. Y evidentemente el poema sería bastante corto, porque los puntos son seguramente algo que se puede considerar escasamente largo. En fin. ¿Qué más puedo agregar? ¿Tal vez un punto? No, mejor dejo claro que soy consciente de que este texto se llama “Un poema corto” aunque no es un poema y tampoco es corto pero que realmente eso no me ha impedido titularlo así. Espero que esto no implique una decepción.
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